Después de cuatro años de gobierno, el presidente Chávez no tiene resultadoseconómicos tangibles, incluso para los estamentos sociales más pobres. Desde principios delaño 2002, está siendo muy contestado por la clase media y los medios económicos, quienesle acusan de querer imponer un modelo autoritario. Después del intento de golpe de estado deabril del 2002, la oposición lanzó un movimiento de paro general el 2 de diciembre, con elobjetivo de forzar la salida del presidente. Ese paro, en el cual el medio petrolero estaba muyimplicado, declinó al principio de febrero sin resultado político para la oposición pero congraves consecuencias económicas.Afortunadamente, y al contrario de las previsiones de los economistas, la empresanacional petrolera PDVSA recuperó rápidamente su capacidad y medios de producción (2,8millones de barriles al día) y de este modo sus recursos financieros. Por primera vez, losMinisterios de finanzas y energía evocan la posibilidad de utilizar el recurso petrolero comogarantía de pago, estando prevista una mayor apertura a las inversiones extranjeras.Finalmente, la empresa fue reestructurada y dividida en tres estructuras principales : unholding central en Caracas (para las decisiones estratégicas y financieras) y dos entidadesoperacionales distintas (PDVSA Oriente y Occidente). 16.000 personas, es decir el 30 % delos empleados y la mayoría de los cuadros, han sido despedidas.En el mes de febrero del 2003, las autoridades venezolanas establecieron un controlde precios y un control de cambio justificado por la necesidad de limitar la fuga de capitales yla disminución de las reservas del Banco central. Pero esas dos medidas, de carácter muypolítico, produjeron efectos perversos tales como problemas de suministro y la expansión delmercado negro de divisas y de productos de primera necesidad. Esta situación condujo a unagrave crisis social (casi 20 % de los activos están desempleados, y 70 % de la poblaciónvive por debajo de la renta límite de pobreza).Cualquiera que sea la salida política de la crisis, la cual no se vislumbra antes definales del 2004, las autoridades deberán hacer frente a un difícil y costoso ordenamiento delos desequilibrios políticos, económicos y sociales derivados de la misma. |