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Resumen:
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“Señor Presidente, ¿cuándo tendré mi piso?” 1
A pesar de la existencia de otros y muy diversos problemas, el acceso a la vivienda
supone un auténtico quebradero de cabeza para aquellos que, por suerte o por desgracia,
desean independizarse. En las encuestas, el encarecimiento de los precios es el principal
problema de los españoles; en la calle, el acceso a una vivienda supone una auténtica carrera
de obstáculos; en los platós de televisión, sin embargo, el problema de la emancipación
únicamente sirve para poner en aprietos al Presidente del Gobierno.
¿Qué hay de cierto en la mediatización del problema? ¿Es realmente difícil acceder
a una vivienda? Si lo es, ¿por qué? ¿Puede la Administración dar respuesta a este problema
de forma eficaz y, siendo más exigentes, de forma eficiente? ¿O es la intervención fáctica
un problema al libre funcionamiento del mercado? En las páginas que siguen hemos
intentado dar respuesta a estas y muchas otras consideraciones.
Podemos argüir, en una primera reflexión, que el problema de acceso a la vivienda
se debe a su encarecimiento en los últimos años. Pero, ¿cómo? Pues bien, el encarecimiento
ha sido motivado por un increíble aumento de la demanda especulativa no habitacional (es
decir, gente que invierte para no habitar y revender), al mismo tiempo que el sustituto
mercado del alquiler se ha mostrado descoordinado y poco preparado para dar cabida a
aquellos desdeñados por la propiedad.
Ante esta situación, el Estado tenía dos opciones: intervenir en el mercado o
permitir el libre albedrío. La creación de Viviendas de Protección Oficial y el incentivo al
alquiler han sido los estandartes de la intervención pública en estos últimos años. Las VPO
no han podido dar cabida a la totalidad de la demanda, precisamente por la restricción en la
capacidad financiera estatal que impide tal nivel de inversión. La discriminación por nivel
de renta y la alta movilidad de los inquilinos se hacen imprescindibles.
Mientras, el alquiler, cuyo futuro es casi panaceico, se enfrenta a diversos retos. La
nula protección contractual y la baja rentabilidad suponen serias trabas a la salida de pisos
al mercado. La potencialidad de este tipo de tenencia es conceptualmente prometedora:
consumo de vivienda a precios más bajos.
1 Pregunta formulada al Presidente del Gobierno por uno de los participantes del programa televisivo
“Tengo una pregunta para usted”, emitido por Televisión Española. |